ABUSO SEXUAL INFANTIL,
EL MONSTRUO QUE ATERRORIZA A LOS NIÑOS.
El abuso sexual infantil es cuando una persona adulta atenta
de forma agresiva y sin el consentimiento del menor realizando agresiones tanto
físicas, como sexuales o emocionales creando así lesiones y alteraciones en el
desarrollo del menor. Está constituida por actos excesivos, ilimitados en su potencial
y profundidad y que por lo tanto resultan aterradores para las víctimas y para
las no víctimas, esta se divide en cuatro facetas: acoso sexual, violación,
prostitución y pornografía
Es considerado uno de los tipos de maltrato de mayor transcendencia
en la historia, aunque en algunas ocasiones no ha sido tan preocupante como en
la actualidad, estudios documentales permiten visualizar que ha sido inadecuado
el trato social dado a los menores en el proceso de crianza y formación
cultural en la sociedad actual.
A lo largo de la historia han existido programas de
prevención y erradicación del maltrato infantil, teniendo en cuenta las
diferentes tipologías del mismo, practicadas por elementos de una sociedad de
consumo que no escatima esfuerzos para enriquecerse en forma violenta,
utilizando la inocencia e ingenuidad de niños, niñas y adolescentes víctimas de
este flagelo social, dañando al futuro de esta sociedad.
Visto desde un punto nacional está el caso más reciente o más
recordado de abuso sexual hacia un menor, el caso es de la niña Yuliana
Samboni, que fue secuestrada, abusada y luego asesinada por Rafael Uribe
Noguera, un arquitecto de 38 años el 4 de diciembre de 2016, en Bogotá. Dicho perpetrador
manifestó en una de las audiencias que se encontraba bajo los efectos de
sustancias alucinógenas y alcohólicas al momento de realizar este acto contra
la menor; tuvo orden de captura por los delitos de feminicidio agravado,
secuestro simple, acceso carnal violento y tortura, a la fecha, Rafael Uribe
fue judicializado y sentenciado a 51 años de cárcel, mientras que los hermanos
Catalina y Francisco Uribe Noguera aún están en proceso judicial por complicidad
y favorecimiento hacia el autor de los hechos.
“los pequeños del hogar son más vulnerables debido a lo fácil
que resulta manipularlos” esto manifiesta el psiquiatra infantil Sebas
Castillo, explica además que “es complicado darse cuenta cuando ocurre un abuso
sexual infantil pues el perpetrador sabe cómo usar el chantaje emocional para
que la víctima no denuncie”.
El abuso sexual es un acto aberrante y desagradable para la
sociedad, donde las personas mayormente afectadas son niños menores de 12 años,
siendo este el tiempo en donde los menores se encuentran en su etapa de
desarrollo.
Según estudios realizados por diferentes instituciones que
velan por la protección de los derechos y por el bienestar de los niños se
indica que el 36% de las personas adultas poseen complejos por haber sufrido
abuso sexual en su infancia; ya que como consecuencia de este acto se
evidencian traumas físicos, descontrol en el sistema nervioso, hipotálamo,
aparición de enfermedades crónicas, aislamiento entre otros y causando intentos
de suicidio u homicidio con el fin de acabar con el sufrimiento y el terror
generado por el acto cometido.
Lo que sí es claro es que el maltrato es una realidad
nacional e internacional y por esta razón se han determinado modelos de
maltrato infantil a partir de los tipos también de maltrato con el ánimo de
estudiar el fenómeno de una manera mucho más objetiva y veraz desde los ámbitos
históricos, teóricos y legales.
En Colombia existe ya una amplia experiencia sobre la lucha
contra el maltrato infantil desde el punto de vista familiar, trabajo a la
temprana edad, explotación sexual y consumo de estupefacientes.
Diferentes sectores de la sociedad se han concentrado en
espacios de reflexión, organización, acción y definición de políticas públicas
en torno al tema y han participado en los programas de prevención conjuntos con
entidades del estado a nivel nacional/estatal como por ejemplo el instituto
colombiano de bienestar familiar (ICBF) encargado de garantizar efectivamente
los derechos consagrados por la constitución política y el nuevo código de
infancia y adolescencia. Junto con órganos de control estatal como el
ministerio público, este tiene la función de proteger los derechos humanos y
hacer cumplir de forma adecuada los mismos, sin embargo, la protección de los
derechos de los menores no solo le corresponde al estado y a organizaciones, la
familia y la sociedad también están encargadas y además tienen la obligación de
asistir y proteger el niño, niña o adolescente para garantizar su desarrollo
armónico e integral y el ejercicio pleno de sus derechos.
Cualquier persona puede exigir de la autoridad competente el
debido cumplimento y sanción a los infractores. Los derechos de los menores
deben prevalecer sobre los derechos de los demás, según lo escrito en el
artículo 44 de la constitución política de Colombia de 1991.
Así mismo la carta magna establece que la familia deber ser
ese núcleo esencial que busque la
protección de los menores, acogiendo a los niños, niñas y adolescentes, desde
su misma concepción y núcleo fundamental que permite que se generen lazos y
relaciones que se constituyen como importantes en la formación del niño como
persona de bien, como ser humano, como ciudadano y por tanto como persona
sujeta de derechos.
En dicho caso el abuso infantil es un problema que se debe
erradicar de forma definitiva en esta sociedad, por medio de campañas
publicitarias que lleguen a toda la comunidad para que exista una mayor
vinculación y conocimiento sobre dichas prácticas y proteger a los niños, niñas
y adolescentes de cualquier tipo de maltrato ya sea sexual, físico o emocional,
comprendiendo que cualquier menor está expuesto a ser maltratado, se debe velar
por el debido cumplimiento de los derechos del menor y el libre desarrollo del
mismo.
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Edna Rocio Cardona Mendez.
